Investigadores del departamento de Química Analítica, de la
Universidad de Córdoba (UCO), han probado en laboratorio un nuevo sensor
fluorescente que detecta nanopartículas de plata en cremas de belleza. La diferencia con otros métodos es que en
este caso la detección se realiza en menos de un minuto. Algunas de estas
sustancias, imperceptibles al ojo humano, se caracterizan por su toxicidad, por
lo que su uso, según indican los expertos, podría suponer un riesgo para la
salud a largo plazo.
El método analítico es rápido y económico. Está destinado no
sólo a la industria cosmética, sino también a aquellas empresas que miden la
acumulación de estos nanomateriales en otros ámbitos como la aguas de los ríos.
Y es que estas partículas están
presentes en cantidades muy pequeñas en objetos de la vida cotidiana:
jabones, plásticos, textiles (por ejemplo en calcetines donde actúan como
agente antimicrobiano eliminando el olor) o en productos farmacéuticos y
electrónicos. También llegan al medio ambiente, ya que el agua utilizada en
estos procesos industriales es tratada en depuradoras para, posteriormente, ser
usada en regadíos y cultivos.
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| Los resultados son inmediatos. Foto: Fundación Descubre |
Los investigadores inciden en que estas sustancias no suponen ningún riesgo para la salud debido a que su
presencia en estos artículos es ínfima. “Sin embargo, su acumulación podría
tener efectos nocivos en un plazo de veinte o treinta años por lo que hemos
desarrollado un sensor para cuantificarlas de forma sencilla y eficaz”.
La novedad de este detector con respecto a otros dispositivos
utilizados con el mismo fin es que identifica las nanopartículas a través de la
fluorescencia. “El sensor está formado
por unas nanopartículas esféricas de carbono fluorescentes cuya intensidad
varía dependiendo de la cantidad de plata”, relata Angelina Cayuela de la
UCO.
El dispositivo también destaca por su sencillez y un coste
económico asequible ya que, según los investigadores, los otros métodos
utilizados para determinar nanopartículas de plata necesitan una tecnología más
compleja que incrementa el precio del sensor. Los detalles se publican en la
revista Analytica Chimica
Acta.
Aquellos que quieran saber cómo funciona en profundidad pueden
saber que para el diseño del sensor, los
investigadores han recurrido a los puntos cuánticos de carbono (carbon dots),
un nanomaterial inocuo y compatible con el medio ambiente. Sobre estos carbon
dots se coloca una sustancia que funciona como un imán con las nanopartículas
de plata: las atrae y las agrega formando una especie de pelota. Cuanto mayor
es la aglomeración, menor es la intensidad de la fluoresencia.
Los investigadores realizaron pruebas con tres marcas
comerciales de cosméticos, detectando nanopartículas de plata en todas. “Son
cantidades pequeñas, minúsculas, que apenas inciden en la salud.”, indica
Cayuela.
Fuente: Agencia SINC

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