![]() |
| Inuit canadiense. Fotografía: Carsten Evegang. |
Se ha descubierto que los groenlandeses tienen una mutación
especial en sus genes que les ayuda a contrarrestar en parte los efectos de una
dieta alta en grasa. Este estudio lo ha llevado a cabo un equipo
internacional de investigadores, liderado por Universidad de California en
Berkeley (EE UU), tras analizar muestras de 191 groenlandeses que llevan dietas
basadas en animales marinos como focas y ballenas que a su vez
comen pescado con altos niveles de ácidos grasos omega 3 poliinsaturados. Entre
otras cosas, las mutaciones de los inuit
les han permitido disminuir sus niveles del conocido como colesterol malo,
lo que explicaría por qué presentan una menor predisposición a sufrir
enfermedades cardiovasculares.
El autor del estudio Ramus Nielsen publicó en Science “Los
inuit poseen adaptaciones genéticas únicas que no se pueden extrapolar a otras
poblaciones. Puede que para ellos sea beneficioso ingerir tal cantidad de
ácidos grasos omega 3, pero eso no quiere decir que lo sea para el resto”.
Estas mutaciones encontradas en casi todos los inuit
solo se encuentran en un 2% de los europeos y en un 15% de la etnia han en
China. Es la primera evidencia de una
población adaptada a una dieta en particular. Este tipo de estudios podría
establecer tratamientos médicos particulares o dietas a seguir.
Todo esto explica también su altura. “Las variaciones
que hemos descubierto tienen profundos efectos fisiológicos: modifican el
perfil de ácidos grasos del cuerpo y reducen la altura de los inuit unos dos
centímetros”, afirma Ida Moltke, profesora de Bioinformática en la Universidad
de Copenhague (Dinamarca). “La altura depende de muchos genes, pero esta
mutación en concreto posee uno de los efectos más potentes que se hayan
descubierto”, concluye la experta.

0 comentarios :
Publicar un comentario