El equipo compuesto por científicos de la Universidad de Witwatersrand de
Johannesburgo (Sudáfrica), la Universidad
de Nueva York (EE UU) y el Museo
Nacional de Ciencias Naturales y CSIC han presentado un nuevo homínido que puede ser una pieza
clave para encontrar la historia de nuestra evolución, el Homo naledi.
![]() |
| Esqueleto completo. Fotografía eLife |
Encontrado en el yacimiento Dinaledi, encontraron 15
individuos de la misma especie en la cueva Rising
Star.
Se puede observar que tiene características de Australopithecus y de Homo, aunque es un individuo mucho más
cercano a Homo, pues en el vemos que la masticación, la manipulación de objetos
o la locomoción es igual. En cambio, vemos que su capacidad craneal, de unos
550 cm3, la estructura del torso y el juego del tórax con la pelvis, es mucho
más parecido a Australopithecus.
Markus Bastir, investigador del Museo Nacional de Ciencias
Naturales, ha comentado que aún no se dispone de dataciones "de momento,
no podemos saber cuándo vivió, pero morfológicamente, los análisis sitúan a la
nueva especie en el origen del género Homo".
"Además, esos fósiles, indican que la evolución de
aspectos tan importantes como la manipulación y la locomoción se produjo
independientemente de la encefalización, es decir, del aumento del tamaño
cerebral", continúa Bastir.
![]() |
| Imagen de las manos, fotografía de eLife. |
Lo más curioso de este hallazgo ha sido el no poder datar estos fósiles, ni saben como pudieron llegar hasta allí, pues para llegar hasta la cámara hay que recorrer unos 80 metros de cueva, trapar una pared y escurrirse por una grieta. Con esto se abre la hipótesis sobre si fueron colocados deliberadamente allí. Se han encontrado más de 1500 fósiles y gracias a esto se puede saber perfectamente como era el esqueleto de este Homo.
Aún no se tiene referencia de la edad geológica, si la edad
de estos fósiles fuera más antigua de 2,6 millones de años, los fósiles de H. naledi serían la representación
esquelética más completa de un grupo de homínidos y la más antiguo del género
humano.
Pero, "Si su cronología fuera menor de un millón de
años, los restos encontrados serían la prueba de la coexistencia en África de
especies del género Homo muy diferentes entre sí" continúa Bastir.
Para analizar los restos, la Universidad de Witwatersrand, junto con
el gobierno de Sudáfrica organizó en Johanesburgo un taller denominado "Rising Star Workshop". Financiado
en gran medida por National Geographic, en el cual se invitó a científicos
especializados a compartir sus datos y su experiencia. Los investigadores del
MNCN-CSIC, Markus Bastir y Daniel García Martínez, se centraron en
el estudio del tórax de la nueva especie. Los resultados del estudio están en
fase de publicación en el Journal of Human
Evolution.
![]() |
| Reconstrucción realizada por John Gurch. National Geographic. |
"Averiguar cómo se articulan
las costillas a las vértebras y las vértebras entre sí, así como deducir la
curvatura de la costilla a partir de un simple fragmento del hueso, forma parte
de una reconstrucción muy compleja" explica Bastir "Eso es precisamente lo que hemos desarrollado en el
laboratorio de morfología virtual de MNCN, una metodología que permite proponer
reconstrucciones de una estructura tan compleja como el tórax a partir de
alguna de sus partes", continúa Daniel García Martínez.
Han determinado que el tórax de Homo naledi, morfológicamente, es más
próximo al de los individuos del género
Australopithecus que a los de humanos modernos.
Tenéis más información en la
revista LIFE.
Fuente: Agencia SINC



0 comentarios :
Publicar un comentario