En un
estudio conjunto entre el CSIC y la Universidad de Laguna han logrado determinar nuevas propiedades mecánicas en una nueva
generación de aceros nanoestructurados de alta resistencia.
Su
descubrimiento podría aplicarse en la industria de la automoción para motores
más resistentes y mayor vida útil. “En la actualidad existe una nueva
generación de aceros con unas resistencia y tenacidad sin parangón. Estas
propiedades se alcanzan tras someter las piezas de estos materiales a
temperaturas de entre los 200 y los 350 grados centígrados durante unas horas.
Durante este proceso, la estructura
atómica del acero forma cristales de ferrita bainítica de unos pocos nanómetros
de espesor, separados a su vez de láminas delgadas de austenita retenida. Es la escala nanométrica de estos dos tipos
de cristales la que confiere a estos aceros sus excelentes propiedades”,
explica el investigador del CSIC Carlos García Mateo, del Centro Nacional de
Investigaciones Metalúrgicas (CENIM).
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| Cristales de ferrita bainítica de unos pocos nanómetros de espesor separados por láminas delgadas de austenita retenida. Fotografía: CSIC. |
La
clave de estas propiedades, indica el estudio, radica en que las propiedades
mecánicas de los nanocristales de ferrita bainítica y de austenita son muy
similares entre sí, lo que les da una gran homogeneidad cuando se juntan ambos
materiales. Los investigadores han
llegado a esta conclusión tras caracterizar dichos aceros mediante la técnica
de microscopía de fuerzas atómicas conocida como Peak Force, que
permite obtener simultáneamente tanto la imagen topográfica de la superficie
como el mapa de propiedades mecánicas.
“Los
resultados de este trabajo nos ayudarán a entender las propiedades mecánicas de
estos nuevos aceros de ultra-alta resistencia. En principio estamos
investigando su comportamiento mecánico para aplicarlos en el sector de la
automoción, pero en el futuro podrían aplicarte también en otros sectores como,
por ejemplo, el de las energías renovables, a través de su uso en las cajas
reductoras de los aerogeneradores”, añade el investigador del CSIC Luis
Vázquez, del Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid (ICMM).
Los
resultados han sido publicados en la revista Scientific Reports.
Fuente:
CSIC.

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