La Agencia Espacial Europea (ESA) posee un satélite, Gaia,
que se encarga de elaborar un mapa tridimensional de la Vía Lactea. Esta es la muestra más grande de objetos
celestes obtenida hasta la fecha. La misión de momento lleva en marcha algo
más de mil días.
En total ha determinado el brillo y posición de 1.142
millones de estrellas, así se ha transmitido en la presentación celebrada en el
Centro Europeo de Astronomía Espacial de la ESA en Villanueva de la Cañada.
Transformar los datos brutos en posiciones estelares con un nivel de precisión
sin precedentes es un procedimiento extremadamente complejo. Para ello se ha
destinado un equipo panaeuropeo con unos 450 científicos, muchos de ellos
ingenieros de software.
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| Mapa de estrellas de la Vía Láctea. Fotografía: Agencia SINC. |
“Al cartografiar el cielo con
una precisión nunca antes alcanzada, Gaia se sitúa a la vanguardia de la
astrometría. Nos ofrece una primera impresión de los extraordinarios datos que
nos esperan y revolucionará nuestra comprensión de cómo las estrellas se
distribuyen y se desplazan por nuestra galaxia” afirma Álvaro Giménez, director
de ciencia de la ESA.
A diferencia de otros mapas anteriores obtenidos este
es el doble de preciso y contiene casi 20 veces más estrellas. El anterior referente era el catálogo de Hipparcos, que
data del 1993. Se ha comparado el mapa de Gaia con el de Hipparcos y el de
Tycho-2. Se ha dilucidado el efecto de
paralaje (desplazamiento de la posición aparente de una estrella provocado
por la traslación de la Tierra) y el
movimiento propio (movimiento
físico de las estrellas por la galaxia).
Antonella Vallenari, del Instituto Nacional de Astrofísica
(INAF) declaró que “gracias a los primeros datos de Gaia, ahora es posible medir
las distancias y los movimientos de unos 400 cúmulos a 4.800 años
luz”. Un cúmulo abierto es un grupo de estrellas relativamente jóvenes
formadas al mismo tiempo.
“Las estrellas variables (cuyo tamaño varía cíclicamente)
como las Cefeidas o las RR Lyrae son valiosos indicadores de distancias
cósmicas —explica Gisella Clementini, del INAF y el Observatorio Astronómico de
Bolonia, Italia—. Mientras que el paralaje se utiliza para medir directamente
distancias a grandes grupos de estrellas en la Vía Láctea, las estrellas
variables constituyen un paso indirecto pero crucial en nuestra ‘escalera de
distancias cósmica’, ya que nos permiten llegar a galaxias lejanas”.
“El camino hasta aquí no ha estado exento de obstáculos:
Gaia ha tenido que enfrentarse a desafíos técnicos y ha sido necesario llevar a
cabo grandes esfuerzos de colaboración para superarlos”, admite Fred Jansen,
responsable de la misión Gaia de la ESA. A pesar de las dificultades sufridas
en el pasado, la misión se encuentra en el buen camino para alcanzar su
objetivo: cartografiar las posiciones, distancias y movimientos de mil millones
de estrellas —alrededor del 1% del contenido de la Vía Láctea— en tres
dimensiones y con una precisión nunca vista.
Fuente: Agencia SINC.

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