La salmantina Susana Marcos ha conseguido 150.000 € del
Consejo Europeo de Investigación (ERC) para desarrollar un simulador que ayude
a los pacientes a escoger la lente que más le convenga. De este modo podrá
ayudar a personas con presbicia (enfermedad que impide ver las cosas de cerca).
Esta investigadora ha desarrollado patentes, ha ganado premios, ha dirigido el
Instituto de Óptica del CSIC y desde 2012 es miembro del consejo de dirección
de la Sociedad Americana de Óptica.
![]() |
| Susana Marcos. Fotografía: CSIC. |
¿Cuál es el objetivo del proyecto que ha premiado el ERC?
Queremos comprender los mecanismos del cristalino y su fallo
con la edad, que hace que este deje de acomodarse y enfocar a distintas
distancias y necesite correcciones para ver de cerca. Hemos desarrollado una tecnología que permite simular y experimentar cómo
verá el paciente antes de una cirugía o un proceso de adaptación a lentes de
contacto multifocales para la corrección de este problema.
¿Cómo funciona esta tecnología?
La solución consiste en una lente flexible –distinta a las
lentes rígidas que se instalan en una cirugía de cataratas– que imita lo que
hace el cristalino natural. Servirá para simular las correcciones multifocales
que se le harían al paciente. Podrá enfocar a la vez sobre la retina imágenes
de cerca y de lejos, que es una experiencia visual completamente nueva.
¿Este sistema es completamente nuevo?
Está inspirado en
instrumentos de la astronomía, donde se utiliza lo que se llama óptica
adaptativa; pero esos instrumentos son muy grandes y ocupan una mesa de
laboratorio enorme. Hemos ido simplificando algunos elementos hasta lograr un
prototipo tan compacto como una especie de prismáticos a través del cual el
paciente puede ver el mundo exterior.
¿Y cuándo está previsto que lleguen al mercado?
El diseño conceptual que tenemos ahora y que será realmente
el producto comercializable es una cosa todavía más pequeña que los prototipos
anteriores: se lleva como unas gafas o un casco de realidad virtual. Ahora con
este proyecto Proof of Concept vamos a proceder a su
comercialización. Estimamos que pueda
estar en manos de los clínicos este mismo año y que podamos empezar a vender
unidades a principios de 2017.
¿Cómo se utilizan estas lentes?
Se pueden programar desde un dispositivo portátil. El
paciente puede seleccionar opciones para experimentar con diferentes tipos de
lentes que han quedado programadas previamente en el dispositivo.
¿Qué
supone recibir la Proof of Concept del ERC?
La ayuda apoya un tipo de actividad que normalmente no
está integrada en proyectos de investigación y consiste precisamente en
explorar todo el potencial de innovación: dotar al proyecto de elementos de
propiedad intelectual, soportar la generación de patentes, poder presentarlo
ante inversores o hacer una consultoría de tipo legal o de los aspectos
regulatorios que están involucrados cuando se lanza al mercado un dispositivo
médico. A nosotros nos va a dar impulso con un montón de elementos necesarios
para llevar el prototipo a una fase comercial.
Además
de este trabajo, ha creado varias familias de patentes. Recibió en 2010 el
premio a la Mejor Patente del Año en el Área de Biotecnología, y recientemente,
el Premio de Física 2014 por su trayectoria…
La verdad es que nuestro trabajo ha sido reconocido
tanto en su parte de investigación más fundamental como en innovación. Muchas
de nuestras patentes sirven para mejorar la visión de pacientes que han perdido
la capacidad de acomodación. La patente por la que nos dieron el premio en 2010
forma parte de un grupo dirigido a mejorar la cirugía de cataratas y la visión
de manera individualizada. Y, por otro lado (y en esto liga con el proyecto Proof
of Concept actual), permite seleccionar una lente multifocal basándose
en cómo ve el paciente.
Actualmente
forma parte del consejo de dirección de la Asociación Americana de Óptica
(OSA). ¿Cómo funciona una institución tan grande?
La OSA tiene 19.000 miembros de todos los países y entre
sus miembros hay varios premios Nobel. En la asociación trabajan
permanentemente como empleados unas 150 personas que se dedican a la gestión y
sobre todo a materializar la influencia de la óptica en toda la sociedad, a
través de revistas de publicación de muy alto impacto, organización de
congresos y eventos profesionales. Y se encarga también de la formación desde
temprana edad de generaciones de estudiantes que a su vez hacen una gran labor
de difusión en la sociedad.
![]() |
| Susana Marcos con parte del equipo del laboratorio de Óptica Visual y Biofotónica del CSIC. Fotografía: Susana Marcos. |
¿Cómo
trabaja la asociación para lograr sus objetivos?
Intenta influir en la propia política científica
nacional sobre cómo tienen que financiarse la óptica y la fotónica, y cómo
pueden ser herramientas clave para mejorar la economía y generar empresas y
centros tecnológicos de alto valor añadido. De hecho, a raíz de una
intervención y un programa de la Iniciativa Nacional sobre Fotónica, la OSA
consiguió que el gobierno de Obama firmase una disposición gubernamental para
apoyar específicamente la óptica y la fotónica con una importante cantidad de
dinero.
¿Qué diferencias ha
observado en las líneas de trabajo que se llevan a cabo en las
instituciones americanas con respecto a las españolas?
No es comparable un centro de investigación como el
Instituto de Óptica del CSIC con una sociedad de las dimensiones de la OSA,
pero lo que yo he percibido es, salvando las distancias, la distinta capacidad
de influencia en la sociedad. Con un abordaje muy profesional se puede influir
en muchísimas capas de la sociedad, desde los niños hasta las propias
decisiones del Gobierno.
Allí
la influencia de las instituciones científicas es mucho mayor de la que podamos
tener aquí…
Sí, probablemente por varios motivos. A nivel
político, quienes toman las decisiones están muy concienciados. Saben que el
progreso, la economía y la sostenibilidad están íntimamente relacionados con la
inversión en ciencia. Tampoco hace falta convencer mucho porque es algo que
está muy arraigado. Las sociedades que avanzan, invierten en ciencia. Por otro
lado, quizás sea algo bidireccional. Es verdad que la gente tiene muy claro que
es importante la ciencia y la labor de los científicos está mucho más permeada
en la sociedad que en otros sitios.
¿Resulta
difícil en España investigar en el campo de la óptica?
En nuestro laboratorio hemos sido afortunados porque nuestras
fuentes de financiación están muy diversificadas y si te falla una puedes
complementarla con otra. Tenemos proyectos europeos –hay cuatro en marcha–;
muchas colaboraciones con empresas porque tenemos una tecnología que no es
comercial y acuden a nosotros; y también contratos de licencia de patentes y de
resultados. Estoy segura de que un laboratorio de las dimensiones del nuestro
sería incapaz de poder mantenerse sin una diversificación de fuentes de
financiación. En ese sentido, los proyectos nacionales sí han sufrido recortes
y problemas en el calendario.
¿Con
qué otros obstáculos se encuentran en su trabajo?
Un problema casi tan importante como la escasez de
financiación, y nosotros lo estamos experimentando, son unas estructuras o
sistemas de gestión que no están a la altura de los plazos, la flexibilidad y
la versatilidad que demanda la investigación; o los tiempos largos para poder
contratar a alguien. Es decir, una burocracia extrema en el día a día de la
investigación. Al final tienes que dedicar esfuerzos y recursos a una actividad
que no es operativa, productiva ni rentable, que es hacer un montón de papeleo
y pelearte con la Administración.
¿Qué
gran descubrimiento en el campo de la óptica le gustaría alcanzar?
La meta de este proyecto: poder devolver a alguien la
capacidad acomodativa. Todo el mundo la pierde con la edad y cuando te ocurre
te das cuenta de qué estupenda capacidad es esa de enfocar de lejos y de cerca,
y de cuántas limitaciones te supone el no poder hacerlo ya. Nos dirigimos hacia
esa lente que imite toda la capacidad que tiene el cristalino joven de acomodar
dinámicamente de lejos y de cerca. Creo que hemos dado pasos muy importantes,
pero nos gustaría llegar al dispositivo final, esa lente que proporcione una
solución satisfactoria a la presbicia.
Fuente: Agencia SINC.


0 comentarios :
Publicar un comentario